Desde el primer análisis del proyecto, nos centramos en crear imágenes que no solo mostraran el diseño, sino que resaltaran los valores fundamentales del edificio. Para ello, comenzamos con una cuidadosa prueba de cámaras, iluminación y materialidad. Nos inclinamos por una iluminación blanca que resaltara la textura y calidad del concreto y ladrillo visto de la fachada. Además, esta elección nos permitió añadir iluminación en las medianeras, realzando la vistosidad del edificio en su contexto urbano.
Uno de los desafíos más interesantes fue integrar la presencia del entorno: una zona con alto volumen de tránsito que no podíamos ignorar. Lo resolvimos destacando el edificio emergente y su interacción con la vegetación voluminosa que lo rodea, creando un balance visual con el entorno dinámico. Cada detalle fue pensado para mostrar cómo este proyecto se inserta armónicamente en su entorno, captando la atención de potenciales compradores.
Finalmente, nos permitimos sumar una imagen especial del edificio iluminado por la calidez de un atardecer, con el objetivo de resaltar las terrazas y su inmejorable vista hacia el río, un atractivo clave en la comercialización de las unidades.